Bien, si últimamente lo exámenes os han dejado acercaros si quiera a la tele al radio o al web habréis visto, oído o leído la noticia: Una mujer de cincuenta y tres años, Mari Carmen García, roció con gasolina al violador de su hija, prendiéndole fuego. El individuo en cuestión se encontraba en un bar muy cercano al domicilio de la víctima, en el pueblo alicantino de Benejúzar. A.V., apodado el Pincelito, cumplía condena por la violación de la hija de la “agresora” cuando ésta contaba con 13 años de edad, ocurrida en 1998. La “víctima” disfrutaba de un permiso penitenciario de tres días. El hombre se encuentra gravemente herido, con el 60% del cuerpo afectado por las quemaduras, incluso en órganos internos.
La mujer en cuestión actúo con frialdad. Tras ser avisada por su hija, que había ido a tomar un café y que se había topado con la presencia de su antiguo agresor en el bar “Mari”, muy cercano a su domicilio, la madre se personó con una botella llena de gasolina. Después de preguntarle si se acordaba de ella le tiró la botella a la cara y le prendió fuego. Luego simplemente se marchó. Como habréis notado he puesto los términos “agresora” y “víctima” entrecomillados. Porque aquí a mi corto entender no hay más que una víctima, una niña de trece años que tuvo que soportar el manoseo repulsivo y asqueroso, el sometimiento a un hombre en contra de su voluntad. Pero qué digo un hombre, no, no creo que se le pueda llamar de esa forma, es un mono sin pelo. Encima tiene la desfachatez de irse a tomar algo al bar que está en el mismo barrio donde vive su víctima.
Yo no soy juez, esa es la verdad, ni sé de leyes, tampoco sé si el hombre en cuestión estaba arrepentido o no. Yo sólo sigo el imperativo categórico de Kant, intento introducirme en la piel de una mujer violada, luego en el dolor de una madre que ve sufrir al fruto de sus entrañas y finalmente juzgo la acción de esa mujer. Y pienso que sólo hizo cumplir una justicia con castigo doloroso que no ofrecen siete años de cárcel. Y creo que se quedó corta.
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10 comentarios en esta anotación »
Mechanical
En este tipo de sucesos la justicia no castiga con seriedad a los delicuentes. Normal que esa señora se halla tomado la justicia por su mano.
# junio 18, 2005
Nicoukra
# junio 18, 2005
CalheR
# junio 18, 2005
Fëarûth
Aun así yo soy el padre y lo mato de una patada en la cabeza pero antes de que entre en la carcel, despues ya no tiene sentido.
# junio 18, 2005
Jota
Fearuth como ser humano racional tienes toda la razón la violencia engendra violencia y la venganza más venganza. Pero es tu hija y lo revientas. Y en cuanto a lo de la cárcel... bueno yo lo dejaría pudrirse unos cuantos años en la cárcel para que supìera que significa la privación de la libertad.
A mi me llamó mucho la atención que incluso la hija dice que su madre no está bien de la cabeza para cometer un acto semejante. Espero que sea un consejo de su abogado para intentar rebajar la pena por enajenación mental transitoria o algo parecido. Porque si lo que hizo esa mujer es una locura os aseguro que en una situación similar yo estoy más loco que ella.
# junio 18, 2005
uno cualquiera
# junio 23, 2005
CalheR
Y por otro lado, el artículo de Jota va mucho más allá de este caso particular, y ya casi se había convertido en un debate sobre si tomarse o no la justicia por tu mano es conveniente y/o justificado.
Un saludo
# junio 24, 2005
uno cualquiera
# junio 24, 2005
Jota
# junio 24, 2005
FELICIDAD
# diciembre 5, 2005
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