
Uno de Julio. Tras un chorro de años se le ocurre a un yanqui volver a hacer una película que hizo otro yanqui antes. Que original. Y aquí er colega coge a dos hippies y se arriesga al abrazo de Lorenzo el Caluroso a las cinco de la tarde en Sevilla (casí ná, eso es valentía) para verla. Qué le vamos a hacer a uno le gusta el cine.
La película empieza con el ego del spirbé, el yanqui copión y director del cotarro que pone el nombre suyo que no cabe en la pantalla del multicine. Totá, después de que un nota que habla como Constantino Romero haya soltado una parrafada del quince con un microscopio que ve hasta la letra chica de los anuncios, vemos al guapito del Tomcrús trabajando (de verdad) en un puerto que va siendo de conflictivo más o menos como los de Izar, porque el jefe del Crús quiere que exe más horas y él le dice que nanaín, que aquí no se trabaja más que lo que dice UGT. Totá que eso cada vez se parece más a Cádiz, porque el nota coge su coche de chulo de barrio (pero guay, no tuneao cantoso) y se pira pa su barrio obrero. Cuando llega al kelly se encuentra a la exparienta con el tontopolla de billete del marido nuevo y su coche familiar de unos pocos de lauros pagaos al contado, que le deja los críos el finde (Si chicas, el Tomcrús se está haciendo viejo y ya sale con hijos mayores y todo). Las”criaturitas” der nota son un adolescente con auriculares perennes (“pasando del tema”) y una niña que va tomando el aire pijo del tontopolla del padrastro. Po er Tomcrús abre el garito a la “familia feliz” y les enseña tó la mierda que hay en el kelly, además de tener el frigorífico más vacío que la cuenta corriente. Evidentemente es pluriempleao y tiene como tré o cuatro motores pa arreglar en el kelly pa ir sacándose guita pa sobreviví. Esto es Caí y aquí hay que mamar. La exparien que está preñá del tontopolla, se pira y le deja allí a la prole, y el Tomcrús le echa un piropo a ver si cuela. Pero va siendo que no. Después de despedirse de la exmujer (el tontopolla ya se había ido) se va a hacer de padre con los churumbeles. El papa quiere jugar a lanzarse la pelota de béisbol con los guantes esos de cocina de los yanquis, y el mayor, en su línea, como que pasa del viejo, y después de tocarle los cojones el Tomcrús casi le arranca la cabeza de un pelotazo. Con la niña como que lo lleva mejor, pero amargao de la mierda vida que la tocado se echa a dormir, después de decirle a la hija que si quiere comer que llame al burger king. Totá cuando se despierta se encuentra a la niña comiendo hierba (“humus vegetariano” en pijo) y se entera que el hijo mayor tocapelotas sa llevao el buga sin carné ni ná. Una vida perfecta vamos. Er Tomcrús sale como un loco a la calle a ve donde coño está el niño cuando ve que encima de su kelly sa formao una tormenta del rijosito dando vueltas en espiral, que suelta unos chispazos de la polla. Er nota al principio llama a la niña pa que vea el espectáculo pero cuando la tormenta se encabrona y caen chuzos de punta se esconde debajo de la mesa. La cosa como que para y sale a la calle a mirar, tó los coches paraos y tó ha dejao de funcioná, como un ordenador con er windows. A todo esto que viene el hijo mayor y después de ver que está entero casi le suelta un guantazo en condiciones… por seguir tocándole las pelotas. Que el buga es sagrao. Er Tomcrús se va al centro de la ciudad, que va siendo como Caí de grande, y ve allí un bujero que ha dejado un rayo. Pero el bujero como que se rejunde y se forma una movida der quince y medio, la gente reunía corriendo por allí despavoría, las casas cayéndose… ar final sale un peaso de robot que no lo conoce ni la madre que lo parió de debajo de la tierra y empieza a joderlo todo. Pero todo, todo. La gente de esa ciudad que no está mu normal le hace fotos y lo graba en video (mu bien pal director, se supone que la mayoría de las cosas han dejao de funcionar por la tormenta electromagnética de los cojones ¬¬ ). El bichejo empieza a jugar con un rallito y desintegra a tó la peña, y el Tomcrús después de fliparlo corre, corre, corre más que Fernando Alonso, trinca a los churumbeles, roba el único coche q ve funcionando (que curioso estaba ahí pa él) y se pira pá la casa del tontopolla, a ver si está la exparien, pero no hay nadie. Er tontopolla tiene que ser de la hermandá der puño cerrao porque mucha casa, mucho aparentar pero después lo que tiene de comer es pan bimbo y mantequilla. Amos el hambre como que se quita con el aire. Después de bajar al sótano (donde el tontopolla tiene un gimnasio mejor que al que yo voy) se escucha un brujío y se va a tomar por culo la casa del tontopolla. Sa caío un avión encima. El Tomcrús como que pone cara de circunstancias pero en el fondo está descojonao, que se joda sin casa por haberle quitao a la parienta.
Totá que a estas alturas de la película el Tomcrús es ya un gaditano, parao, con dos hijos, divorciado y hasta la polla del mundo. Así que decide irse a Boston a la casa de los viejos de su exparien pa sabé que coño hace con los niños. Por el camino pierde al tocapelotas del hijo mayor que quiere jugar al soldadito y lo deja tirao allí con la hermana chica. El Tomcrús se esconde con un colgao que quiere salvar el mundo en otro sótano y allí se da cuenta de lo feos que son los putos extraterrestres, que son los que llevan los robots esos. Er nota se esconde allí con la hija chica hasta que al dueño del sótano se le va la pinza del tó y empieza a gritar como un loco, y pá que los extraterrestres no los descubran le arrea una paliza como en sus tiempos de chulo de barrio. Al dueño del sótano no se le excuchó más ná vaya. A tó esto los alienígenas se están dedicando a llenar el planeta de una especie de remolacha (si, los extraterrestres estos son pijos como la niña, y feos de la polla) que riegan con la sangre de tó los hippies del planeta. Después de salir del sótano pillan al Tomcrús y la niña y se lo llevan en un robot de esos, pero er nota que es el más chulo del barrio le mete unas pocas de granadas al bicho, que se las había encontrao en el cinturón de un soldado (fite que casualidad), y lo peta tó. Totá que de una puta vez llega con la niña a Boston, y mientras piensa cómo le va decir a la exparien que ha perdío al tocapelotas del hijo, se da cuenta de que la remolacha de los extraterrestres se está secando, y que los robots esos se caen solos y van to atajaos. Explicación: los extraterrestres fueron vulnerables a las bacterias (las que salían en el microscopio del principio de la película, cuando habla el clon de Constantino Romero) y se pusieron malitos al respirar el aire y comer y beber en la tierra. Aro, tienen tecnología punta para viajar por el universo, unos robots del rijosito y… no se pusieron la vacuna antes de venir. Bien, bien, totalmente lógico. Los extraterrestres no conocen el Frenadol efervescente (millones de años observando y no saben lo que te jode la vida una puta gripe). Totá que el Tomcrús por fin llega a donde viven los padres de le exparien y se encuentra allí a tos sin un rasguño, los suegros y la exparienta (incluido el tontopollas, que mala suerte) y flipa cuando se encuentra al tocapelotas del hijo. Incomprensiblemente le da un abrazo en vez de una paliza, por haberlo dejao tirao. En fin el amor de padre. Y así se termina una invasión alienígena y los cinco leru míos a tomar por culo.
4 comentarios en esta anotación »
Fëarûth
# julio 3, 2005
CalheR
Yo me quedo con el principio de la película (la escena del primer ataque y de la tormenta es una de las mejores escenas de acción que he visto) y con el talento de Spielberg para rodar.
La niña es la mejor actriz de todo el reparto, al niño dan ganas de matarlo desde el primer momento...
En fin, que si se tomaran estas cosas con un poquito más de seriedad (¡qué es eso de que se salve toda la familia, hasta los suegros!) y repasaran un poco la peli después de hacerla para darle realismo, mejoraría muchísimo. Una pena que se la carguen con un montón de detalles surrealistas y sin sentido y con un final que debería haber durado media hora en lugar de cinco minutos.
# julio 3, 2005
Jota
# julio 3, 2005
Mechanical
# julio 4, 2005
Deja tu comentario
Referencias
Dirección para referencias