
Si pudieras construir la casa de tus sueños, la villa de tus sueños, elegir su lugar de emplazamiento, sus accesos, sus construcciones, su estilo, todos sus detalles hasta lo más insignificante, ¿qué harías?
Algunos emperadores romanos tuvieron este privilegio, y de su acción nos quedan hoy algunos espectaculares conjuntos de ruinas. La
Domus Aurea de Nerón, en Roma, es un ejemplo de ello; la
Villa Adriana, residencia de Adriano, en Tívoli (Tibur, antiguamente), es otro. Después de haber estado allí, sólo puedo decir que cuando tengáis la suerte de ir a Roma, no dejéis pasar la oportunidad de visitar este paraíso. Es una obra íntima, personal, hecha por un hombre sabio, conocedor y amante del arte, y construída para su uso y disfrute. Como una imagen vale más que mil palabras, he colgado en Flickr
mi humilde colección, y allí mismo tenéis
muchísimas fotos de otros visitantes que también quedaron asombrados por el encanto del lugar. Los tres que hacemos este blog pasamos allí un buen tiempecito este verano, y conforme vaya teniendo tiempo, quizá escriba más a fondo sobre algunos de los edificios de la Villa, un lugar maravilloso.
4 comentarios en esta anotación »
Fëarûth
# octubre 12, 2005
Mechanical
# octubre 12, 2005
Jota
# octubre 20, 2005
Jorge
bnga, un saludo : )
# febrero 14, 2006
Deja tu comentario
Referencias
Dirección para referencias
Referencia de Mentiras Piadosas - Bitácora colectiva » Memorias de Adriano hace 3 años y 46 meses