
Estoy seguro de que se me escapa algo, porque si me preguntaran mi opinión sobre el
Proyecto de Ley Orgánica de Educación, que está estos días en boca de todos, diría que no me gusta un pelo. Y lo digo porque es raro que una cosa que a mí no me gusta un pelo (y que tampoco le gusta al Sindicato de Estudiantes, ni a Izquierda Unida) haya provocado la una reacción tan virulenta en la Iglesia Católica. Es curioso que una ley que obliga a los centros a impartir la asignatura de religión católica sea la causante de un manifestación en su contra promovida por los altos represantes de la religión católica. Más que curioso, diría que no tiene el más mínimo sentido. Así que me he ído a la web del
Ministerio de Educación a leer lo que dice la LOE en la famosa disposición adicional sobre la enseñanza de la religión, y me encuentro con esto:
Disposición Adicional Segunda. Enseñanza de la religión.
1. La enseñanza de la religión católica, que será de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para los alumnos, se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español. A tal fin, se incluirá la religión católica en los niveles educativos que corresponda.
Que me parta un rayo si lo entiendo. ¿Qué es lo que quieren? ¿Que sea obligatoria para todo el mundo? Es decir, que un Estado aconfesional como el nuestro (aconfesional por los coj...) dice que en los centros públicos se debe impartir una asignatura de carácter confesional, que, eso sí, será opcional para los alumnos. Los gastos técnicos y de profesorado para impartir esa asignatura confesional correrán por cuenta del Estado aconfesional, y por consiguiente de toda la población de este país (católicos, laicos, confesionales y aconfesionales). Ante semejante tomadura de pelo a los ciudadanos, sobre todo por parte de un gobierno socialista, izquierdista y laicista (eso dicen), cualquiera de nosotros diría que el consabido Gobierno de izquierdas del Estado aconfesional ha cedido a las exigencias de la Iglesia Católica. Pero no debe ser así, porque la Iglesia Católica va y apoya una manifestación en contra de la LOE, luego supongo que la ley no les gusta.
Sin entrar en el estúpido argumento de que cada uno tiene derecho a que le enseñen lo que quiera en la escuela (jefe, una de chipis), lo que nos llevaría a ver a padres haciendo manifestaciones ante La Moncloa y pidiendo que a sus hijos les enseñen la filosofía hegeliana, o la kantiana, o los récords de Fernando Alonso, espero que el PSOE no tire más a la derecha en este asunto. Tiene gracia, porque lo que ha intentado el PSOE es quedar bien con todo el mundo, y lo que ha conseguido es una oposición absoluta, desde todos los sectores. A ver si esto por lo menos les sirve de lección, y aprenden que es imposible tener a todos contentos. Claro que el problema viene de lejos, de esos acuerdos pre (o anti) constitucionales firmados con la Santa Sede que obligan a enseñar religión en la escuela pública. Hasta que no se acabe con eso, no hay nada que hacer.
De todas formas, ¿quién me dice que en este país no se han vuelto todos locos?
3 comentarios en esta anotación »
Mechanical
# noviembre 11, 2005
Fëarûth
# noviembre 11, 2005
Jota
# noviembre 17, 2005
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