
Hoy en día, la actividad terrorista de la banda armada conocida por sus siglas E.T.A. (Euskadi ta Askatasuna, en castellano
Euskadi y libertad) ha reducido su actividad a niveles mínimos, gracias al trabajo de nuestras fuerzas de seguridad del Estado, y a lo que considero una labor ejemplar del anterior gobierno en este aspecto (hablamos del terrorismo de ETA). Gracias a ello, hoy día disfrutamos de una nación más libre, que no lamenta cada x meses la muerte de uno o más de sus ciudadanos a manos de la intolerancia antidemocrática y social de un determinado grupo. Lamentablemente si sufrimos la agresión del terrorismo internacional, en cuyo trágico golpe del 11 de Marzo tuvo una responsabilidad ineludible el mismo gobierno que antes alababa.
Pero más allá de política o responsabilidades se encuentran las víctimas, las más ausentes en todo esto. Recuerdo con pesar la inevitable aparición pública de Pilar Manjón en la famosa comisión para recordar la realidad más allá de la política, como recuerdo también a su hijo fallecido, de una edad muy cercana a la mía. Y aunque no recuerdo bien todos los detalles, sí que me echo a temblar al pensar en todos sus sueños, ilusiones y sentimiento truncados. Pronto se borran de nuestras mentes los nombres, las atrocidades, los dolores, sus rostros. “Trece entre mil” es una película documental dirigida por Iñaki Arteta, guionizada por él mismo y por Alfonso Galletero, que muestra trece historias dentro de la tristemente numerosa lista de afectados por la banda terrorista, víctimas, supervivientes o familias. Desde que reivindicaran la muerte de José Pardines Arcay el siete de junio de 1968, la banda terrorista lleva sembrando el dolor en toda España. En mi corazón queda el recuerdo radiofónico del exministro del PSOE Ernest Lluch, colaborador en la cadena Ser y asesinado el 21 de Noviembre de 2000, cinco años se cumplirán el lunes.
Hoy más que nunca la sociedad española no puede olvidar a este colectivo que son las víctimas del terrorismo, y sólo acercándonos a su pellejo podremos comprender como no les agrada en absoluto un diálogo con la organización terrorista, sino su persecución y desarme, y por qué piden penas más altas, que se cumplan en su integridad e incluso la muerte para los inculpados miembros de la banda. Porque la vida de los seres queridos no es cuestión de política, sino de justicia.
3 comentarios en esta anotación »
Mechanical
Es un tema que no se debe olvidar lo que el terrorismo ha hecho a tantas familias inocentes, y lo sigue haciendo ahora enmascarada en el Islam, defendido de forma errónea por parte de fanáticos.
# noviembre 20, 2005
CalheR
# noviembre 20, 2005
Fëarûth
# noviembre 20, 2005
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