
Si hace unas semanas la Unión Europea lanzó la primera fase de su red de satélites Galileo, ahora toma forma un nuevo y ambicioso proyecto que tiene el mismo telón de fondo: la independencia tecnológica de Europa respecto a Estados Unidos. El turno es ahora para internet.
Europa quiere tener su propio buscador, que haga competencia a los gigantes americanos
Google y
Yahoo. Japón hizo hace unos días una declaración de intenciones similar.
Quién lo iba a decir, pero el proyecto de investigación que hace no mucho iniciaban dos frikis en su garage, de nombre Sergey Brin y Larry Page, ha terminado marcando la política europea. El caso es que Google se ha convertido en un gigante, y las perspectivas de futuro asustan a más de uno. Si, como es previsible, Internet sigue creciendo, el acceso se va extendiendo a todas las partes del mundo y se convierte en el mayor medio de comunicación y de información (y por lo tanto de conocimiento), el buscador más utilizado tendrá un poder enorme. La reacción europea y japonesa es una respuesta a esa incertidumbre.
El buscador europeo es de momento sólo un proyecto, pero ya tiene nombre. La criatura se llamará
Quaero (
yo busco, en Latín). Al
Washington Post le parece que el palabro es
awkward (torpe y complicado), y que tiene muy difícil brillar en Internet en un corto período de tiempo. Será interesante ver si lo consigue, de eso no hay duda.
Pero mientras todo esto cristaliza en algo visible, podemos ir viendo
las reacciones.
6 comentarios en esta anotación »
kane
# enero 15, 2006
CalheR
# enero 15, 2006
Mechanical
# enero 15, 2006
Jota
# enero 15, 2006
CalheR
# enero 15, 2006
Jota
# enero 15, 2006
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