
Lo que empezó siendo una viñeta con poca calidad y con menos gracia se puede convertir en un conflicto internacional. Ya ha servido para que ardan varias embajadas danesas y noruegas, y hoy se ha cobrado su primera víctima mortal. Es un ejemplo tremendamente explícito del choque de dos civilizaciones que responden a principios muy distintos. Casi opuestos.
Occidente ha vivido una evolución que le permite actuar, ante eventualidades como ésta, de una forma tranquila y racional. Podemos decir que no nos gustan las viñetas, que son malas, que no estamos de acuerdo con su mensaje y que el periódico que las publicó debería pedir disculpas porque son de mal gusto y atentan contra una creencia religiosa, que merece respeto. Sin embargo, defendemos el derecho de ese periódico a publicar lo que le dé la gana. Se llama libertad de expresión, y es algo a lo que nunca nos oponemos porque sabemos lo que nos ha costado conseguirlo, y porque creemos en ese derecho.
A los que formamos parte de eso que solemos llamar “civilización occidental”, nos unen ese tipo de creencias: libertad, democracia, laicismo. En Occidente hace tiempo que no es la religión lo que nos une. La religión importa, tiene su peso, tiene su lugar, pero hay cosas que están por encima. El mundo musulmán, en cambio, está unido por sus creencias religiosas. Y, en muchos casos, por creencias religiosas ortodoxas. No hay libertad de expresión ni oposición ni alternativa que valga.
Desde luego, si queremos que nuestros valores triunfen, debemos exportarlos de alguna manera al ámbito islámico, o al menos ayudar q que éste se acerque por sí mismo. Los intentos que se han hecho hasta ahora han sido desastrosos. El Islam se presenta hoy mucho más agresivo y anti-occidental que hace unos años, y es que, como con todo lo demás, si queremos un Islam democrático tenemos que convencerlo de las bondades de la democracia, no imponerlas.
Lo malo del intento de Bush por imponer la democracia en Irak es que no fue tal intento. El motivo oficial, que todos recordamos, fue el de las famosas armas de destrucción masiva. Cuando aquello cayó por su propio peso, se dio paso a la estúpida excusa de la democracia.
Y digo estúpida porque, en ese caso, Irak no era, en absoluto, la mayor amenaza contra la libertad o la democracia. Ese papel, en el Islam actual, corresponde a
Arabia Saudí. Los saudíes se adhieren oficialmente a la doctrina
wahhabí, fundada en el siglo XVIII por Muhammad ibn Abd al Wahhab. Este movimiento es el más ortodoxo y radical que existe en el Islam. Y Arabia Saudí, con el dinero del petróleo que le compramos los occidentales, se ha dedicado a exportarlo a todo el mundo musulmán, creando, por ejemplo, el régimen caído de los talibanes en Afganistán. Ese régimen fue catalogado por Estados Unidos como una amenaza para la libertad. Arabia Saudí, su mentor y protector, no.
Lo veíamos hace unos días con el ejemplo de Google y su censura en China. Si queremos que todo el mundo sea democrático, tenemos que poner a la democracia, en nuestra escala de valores, por encima del dinero. No vale declararnos defensores de la libertad y a la vez defender a los países más anti-libertad del mundo. Mientras el petróleo árabe sea más importante que su régimen político, seguiremos dando palos de ciego.
El revuelo de las viñetas no es más que un recordatorio, un ejemplo con el que podemos ver cuál es el verdadero problema, la causa por la que no nos entendemos. En realidad, podríamos solucionarlo, pero, ¿queremos?
5 comentarios en esta anotación »
Mechanical
Y en Occidente hasta hace dos días como quien dice la Iglesia mandaba, y la religión era uno de los motores sociales y políticos de primera magnitud, que hubiera pasado en la España del XIX se hubiera dibujado a Jesucristo entrando en un prostíbulo o algo así, se hubiera armado la de dios y nunca mejor dicho. Y es más no hay que irse ni muy lejos tan solo al 2002 http://www.informativos.telecinco.es/triana/ofensa...
# febrero 6, 2006
Jota
Calher tiene mucha razón en lo que argumenta pero es muy costoso y resultará muy difícil modificar el espíritu de una religión que se basa en los hechos de un hombre que vivió en la Edad Media y que los islámicos no han sido capaz de evolucionar. Esa separación entre religión y política es increíblemente difícil en este caso pero de todas maneras es posible. me parece muy triste que sólo por unas viñetas haya que lamentar víctimas humanas, muy muy triste.
Pero yo voy un poco más lejos ¿no os parece que detrás de las "inocentes" caricaturas hay algo más? es decir que alguien ha movido los hilos para dar publicidad a dichas viñetas. Puede que me pase con las conspiraciones pero siempre hay intereses y gente muy importante a la que le benefician dichas hostilidades, y ya no digo que las hayan publicado pero si el darles excesiva publicidad e importancia...
# febrero 6, 2006
Mechanical
# febrero 6, 2006
CalheR
La separación entre Iglesia y Estado es fundamental para el progreso de una sociedad. Aquí lo hemos conseguido, pero es que en el Islam es más dificil, por sus propias características como religión. Eso de "a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César" no existe para los musulmanes.
Respecto a lo que dices, Jota, del interés porque esto saliera a la luz, sí, es muy posible. De hecho, las viñetas son de hace unos meses, y ahora las han vuelto a sacar, porque cuando salieron no se coscó nadie. Es evidente que, más allá de la libertad de expresión, es una provocación. Se puede parodiar el Islam sin faltar el respeto de esa manera tan grave.
Ahora que, dicho esto, los jefecillos de los países islámicos más beligerantes (como Arabia Saudí, Irán o Siria) bien podrían explicarle a sus ciudadanos que, por mucha provocación que haya, en Dinamarca cualquier musulmán tiene derecho a ejercer su religión con toda libertad. ¿Pasa lo mismo en Arabia Saudí?
# febrero 6, 2006
Migue
# febrero 6, 2006
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Referencia de Kihei Opxli Naqer hace 3 años y 45 meses