
Hace tiempo descubrí
una página en inglés con una serie de consejos para mejorar los hábitos de estudio. He tomado de allí algunas ideas y he creado mi propia lista, con nueve consejos para afrontar mejor esa tarea que tantos estamos obligados a hacer (y que en esta época resulta especialmente importante) nos guste o no.
Han quedado nueve como podían haber quedado trece, y seguramente algunos serán muchos mejores que otros. Casi todos, en cualquier caso, me han ido sirviendo a lo largo de mi
vida estudiantil, y aquí los reúno para que podáis valorarlos, criticarlos y completarlos, lo cual sería estupendo. Son los siguientes:
- Si estás harto de estudiar, recuérdate a ti mismo por qué lo haces. Qué te gusta de lo que estudias, qué te llevo a estudiarlo, qué esperas conseguir. Cualquiera que sea el motivo, tenlo siempre en la mente, y recuérdalo cuando te entren ganas de dejarlo todo.
- Una de las mejores cosas que puedes hacer cuando estés ante un trabajo que requiera mucho tiempo y esfuerzo, es dividirlo en partes más pequeñas y asimilables. Si tienes que estudiarte un libro de 200 páginas para dentro de un mes, piensa en positivo: aunque parezca mucho, si consigues estudiarte entre siete y ocho páginas diarias llegarás a tiempo. Si estudias diez al día, ¡sólo diez! no sólo llegarás a tiempo, sino que tendrás más de una semana para repasar lo que ya has aprendido. Además podrás marcarte tu agenda, podrás saber si vas bien o tienes que apretar para ir al ritmo adecuado.
- Ir a clase es muy recomendable. Parece una obviedad, pero si tienes que estudiarte un tocho a la antigua usanza, ganarás mucho si lo has ido viendo en clase poco a poco. No es lo mismo enfrentarse a un material que al menos “te suena”, que a otro que ves por primera vez unos días antes de examinarte.
- Es mejor ir avanzando lentamente, pero dar pasos seguros. No trates de leerte todo el material seguido, y luego otra vez y otra. Empieza por el principio y ve asimilando todo lo que lees. Aunque dejes algo para revisarlo en otra ocasión, apréndete el grueso del tema antes de pasar a otra cosa. No empieces con el tema 2 si no te sabes el tema 1.
- Métete en la cabeza la estructura. Es lo único que deberías aprenderte como un papagayo. Si te sabes bien todas las partes, epígrafes y secciones de cada tema, si eres capaz de desarrollar el esquema básico, no tendrás demasiados problemas para recordar el contenido de cada parte a poco que hayas estudiado.
- De lo anterior se deduce la utilidad de hacer buenos esquemas, en los que englobes todo el contenido que debes aprender. Los MindMaps son una opción muy buena, y el MindManager, un programa estupendo para hacerlos. Cuando ya hayas estudiado, cierra los libros y guarda los apuntes. Quédate sólo con tu esquema. Si eres capaz de ir mirando punto por punto del esquema y recordar el contenido de cada uno, lo has hecho bien. Además, el esquema es corto y puedes echarle un vistazo poco antes de entrar al examen, para tenerlo fresco y recordar las partes principales. Lo demás vendrá solo.
- Usa toda clase de elementos que te permitan recordar un capítulo, un tema o sección con una frase o una palabra. Ponte post-it en la mesa con fechas importantes o contenidos que tengas que saberte de memoria. Usa pegatinas, papeles pequeños o lo que quieras, para identificar contenidos a golpe de vista. Cuando mires esos recordatorios, si no sabes a qué hacen referencia, haz un esfuerzo por recordarlo. Si te acuerdas y los vas mirando de vez en cuando, se te meterán en la cabeza, por repetición.
- Reduce los temas a pequeñas etiquetas, frases o palabras (tags) que te permitan inducir lo demás. Conjugar esto con unos buenos esquemas es una forma muy intuitiva de estudiar, y si lo consigues hacer bien, no solo te aprenderás todo el contenido, sino que podrás manejarlo con comodidad. Sabrás de lo que estás hablando.
- Aunque yo nunca lo he hecho, a cierta gente le resulta útil marcarse metas y premios por el trabajo que va haciendo. Si tu fuerza de voluntad no anda muy fina, haz algo como esto: “no iré al concierto del viernes a menos que me aprenda los tres primeros temas”. Evidentemente, si haces esto tendrás que ser honesto contigo mismo. No vayas al convierto si no cumples los requisitos que te has puesto. Es obvio.
La lista es mejorable, pero lo fundamental es dar a entender que estudiar, aunque sea un montón de contenido y lo tengas que aprender de memoria, no tiene por qué ser simplemente coger un libro o unos apuntes y leerlos mil veces. Dividir el trabajo, hacer buenos esquemas y resúmenes intuitivos ayudan muchísimo a estudiar mejor y más rápido. Y es que ya que lo que tenemos que hacer, vamos a hacerlo bien.
2 comentarios en esta anotación »
Migue
# mayo 17, 2006
CalheR
# mayo 20, 2006
Deja tu comentario
Referencias
Dirección para referencias