La verdad es que hay juventudes, y juventudes. Y que las haya, pues las tiene que haber de todas las formas y de todos los colores. Eso propugna una democracia sana y libre. Juventudes políticas, las que usted quiera oiga. Sin embargo, lo que no ha de haber es juventud antidemocrática. Y antidemocrática es a mi parecer una juventud que se dedica a atacar de forma explícita a un contrincante político en vez de defender su propio programa que ofrezca al ciudadano todas aquellas carencias que a su parecer sufre la España actual. Las
juventudes del PP siguen obsequiando a la actualidad española con las campañas publicitarias más patéticas y antidemocráticas de toda la historia de la democracia en España.
Fuerza Nueva era mucho más democrática que la ideología del eje Acebes-Zaplana que siguen los cachorros de una derecha que ha dejado de ser centro y que se está convirtiendo gracias a algunos de sus líderes en una ultraderecha reaccionaria que está minando la popularidad del partido. Y no solo la popularidad, sino que está educando a sus cachorros, el futuro de un partido, en valores como la descalificación o el reproche fácil, la demagogia en estado puro señores. Como ejemplo de esta triste camisa valgan dos botones: hace dos meses los jóvenes populares de Castilla y León se vieron obligados a retirar una campaña publicitaria antes de presentarla según ellos “porque no era el momento”. Eran aquellos carteles de las letras ensangrentadas y de la pistola automática y las balas.
“Hablamos? Con asesinos no, gracias”. Unos meses después la misma ideología se repite, puesto que los “papás” del partido siguen con sus ideologías respetuosas e inteligentes. Y sino observen los siguientes carteles:
El Partido Socialista de Madrid denunciará ante el Observatorio Nacional de Publicidad y el Observatorio de Violencia de Género este cartel, por considerar que muestra a la mujer como un "ser inferior y manipulable por los hombres", tal como rezan los titulares de ayer y de hoy. La metáfora y el simbolismo son armas que se hacen invisibles o se hacen veladas al discernimiento humano. Nadie puede acusar a las juventudes de haber tomado la rosa del logo del PSOE ni nada concreto, puesto que la rosa es una flor más allá de un logo. Este ejemplo sirve para lo demás que se puede observar en el cártel.
Sin embargo, de lo que no hay duda es de que el lenguaje de este cártel revela una ideología anticuada y reaccionaria, en la que el hombre lleva siempre las riendas de una mujer que se queda ciega por la mano de "Adán", y que le mete mano con la otra tanto cuando todo es gris y "malo", como cuando todo es "felicidad". Un trato simplista y demagógico, además de algo sexita que a mi humilde opinión ensombrece un poco más la triste trayectoria actual del Partido Popular.
5 comentarios en esta anotación »
Mechanical
# mayo 26, 2006
Jota
# mayo 26, 2006
CalheR
# mayo 26, 2006
malkuth
# mayo 26, 2006
CalheR
Un saludo.
# mayo 26, 2006
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