
La situación en Oriente Medio es enormemente compleja y tiene difícil arreglo. La verdad, es difícil ponerse a escribir sobre ésto sin sentir un cierto desasosiego por esta terrible situación de guerra continua, que lleva ya tantos años y que no tiene visos de arreglarse, sino más bien lo contrario. Los palestinos y los libaneses actúan guiados por el odio. Los israelíes, por el miedo. Ninguno de los dos son buenos consejeros. Lo malo es que la opinión pública occidental, lejos de analizar el problema de forma racional y con miras de futuro, sigue alineándose con fervor en uno u otro bando.
La CNN americana obvia los muertos libaneses. La izquierda europea pide una y otra vez el cese de los bombardeos por parte de Israel, y
hace manifestaciones y protestas a favor de Líbano y Palestina. Así, mucho me temo, no vamos a conseguir nada.
Si alguna solución tiene el largo problema de Oriente Medio pasa por la diplomacia, y si alguna manera tiene de triunfar la diplomacia es a base de tranquilidad, frialdad, análisis y voluntad de mirar más hacia el futuro que hacia el pasado. Estamos de acuerdo en que Israel es un país cuyos orígenes, tras la Segunda Guerra Mundial, son más que discutibles. Estamos de acuerdo en que ha hecho atrocidades. Lo que no debemos olvidar es que también ha sufrido multitud de ataques y bajas. Ahora bien, ¿de qué nos sirve recordar las miserias de unos y otros? ¿La solución es eliminar Israel de la ecuación? Es lo que pide desean Hamás, Hizbolá y el presidente de Irán. Yo, sin ser ni de lejos un experto en el tema, o mucho me equivoco, o me parece que esa solución no es viable ni ética. Israel está ahí, guste o no. Y si bien es imposible pedirle frialdad y capacidad de análisis a israelíes, palestinos o libaneses, gente que vive el día a día con la amenaza continua de que un bombardeo enemigo acabe con sus vidas, sí debemos pedir esas cualidades aquí, en Occidente, donde debemos ayudar a construir la paz. Basta ya de buscar buenos y malos, ángeles y demonios. No los hay, o todos lo son.
Cada día que pasa es más difícil la solución. A más muertes, más odio. A más odio, más muertes. Este círculo vicioso tiene mal arreglo.
7 comentarios en esta anotación »
prometeoencadenado
# julio 18, 2006
CalheR
# julio 18, 2006
Jota
Hoy he escuchado de refilón las palabras de un catedrático de historia, conocido por los integrantes de este blog, Juan Ortiz Villalba, en Onda Cero Sevilla. Y la verdad es que aún hoy, él nos cuenta la historia a través de los ojos republicanos. Y eso, como luego los oyentes le han recriminado (entre ellos un licenciado de historia y periodismo) es un error. No solo porque la subjetividad en un historiador es algo negativo, sino porque no se trata de recordar la caída de la república y condenar el levantamiento, sino conmemorar una triste fecha, unos acontecimientos que han de ser conocidos para evitar caer en el mismo error. O como Calher vuelve a enunciar de forma concisa y clara: "Basta ya de buscar buenos y malos, ángeles y demonios. No los hay, o todos lo son."
Con esto quiero decir que hay que buscar una salida pacífica en la que la ayuda internacional es fundamental, una intervención que les arranque la subjetividad inevitable que se pega a la conciencia a aquellos que ven morir esposos, esposas,padres hijos y hermanos, como ocurrió aquí en España, donde precisamente no llegó esa intervención internacional pacífica, sino armas alemanas e italianas y brigadas internacionales.
# julio 18, 2006
Fëarûth
# julio 18, 2006
CalheR
Está jodida la cosa.
# julio 19, 2006
Mechanical
# julio 30, 2006
CalheR
Me pregunto qué esperan que haga si no es destruirlos.
# julio 31, 2006
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