
Seguro que, a estas alturas, ya sabréis todos del tema
Rubianes. Resulta que una obra de teatro (una gran obra, según dicen) de este señor iba a representarse en el Teatro Español de Madrid.
Lorca eran todos, se llama la obra. Es esta una obra excelente, según las críticas, y de no ser así no iría a representarse en tan prestigioso teatro. Pero Rubianes dijo, hace algo más de un año,
una serie de cosas que ofendieron a muchos. Y es normal que ofendieran, añado, porque Rubianes se pasó tres pueblos. Aquello estuvo fuera de lugar y merecía una disculpa. Luego, Rubianes y la cadena TV3, donde dijo aquellas cosas, se disculparon. Ambos. Cualquiera diría que la calidad artística de Rubianes no tiene por qué haber disminuído después de eso. Al fin y al cabo, artistas, pintores, actores y escritores que nos parezcan gilipollas siempre los ha habido. Y eso no merma, ni un ápice, su calidad como creadores.
Pero el caso es que, deseoso de dar rienda suelta a su afán censor, o nostálgico de épocas mejores, cierto sector de la derecha madrileña que, con fino sentido del humor, se hace llamar
liberal,
presionó sin tregua a empresarios, directores teatrales y autoridades políticas para suprimir la obra del programa. Llámese esto censura, llámese coacción, llámese como quiera llamarse, el caso es que a este señor se le impidió representar una obra de teatro por algo que dijo. Algo que, aun equivocado, rechazable e incluso bochornoso,
no es ningún delito. Algo que tiene perfecto derecho a decir, merced a una sagrada virtud de que disponemos por aquí, en el mundo libre:
la libertad de expresión. Algo que, por muy rechazable, bochornoso y ofensivo que sea nada, absolutamente nada, tiene que ver con la obra
Lorca eran todos.
Visto todo esto uno, no sin cierta malicia, tiende a pensar que si esto pasa en Cataluña (por poner) con circunstancias distintas (imagínese un "que se vaya a la mierda la puta Cataluña", o algo así), cierto vocero ultraliberal diría que se ha acabado España, que esto es censura y que es una afrenta a la Constitución. Uno tiende a pensar también que si esto pasa en Murcia, en Albacete o en Santander, a nadie le importa. Y es que uno, ya digo que con cierta malicia, tiende a pensar que estando
Gallardón de por medio, estando, qué cosas,
el futuro del PP de por medio, la derecha esta superliberal anda haciendo lo que sea para que el Alcalde de Madrid deje de caerle bien a los
progres. Y ahora nos lo pueden presentar como
el alcalde censor. Y nos pueden decir algo así como: “mirad, pero si Gallardón es tan
facha ultraliberal como nosotros”. Pero bueno, eso es la malicia de uno. Igual, lo que pasa es que son tan, tan, tan liberales que no pueden permitir un país en que cualquier hijo de vecino diga lo que le dé la real gana sin que nadie, después, cercene sus libertades. Quizá, al fin y al cabo, sea tan simple como eso.
12 comentarios en esta anotación »
Mechanical
# septiembre 10, 2006
Fëarûth
Con respecto a la censura de la obra estoy totalmente de acuerdo contigo.
# septiembre 10, 2006
Syme
Realmente, mientras tus comentarios no impliquen un delito -apología del terrorismo, o demás-, no hay razón alguna -salvo la autocensura que se imponga cada uno- para no decir lo que se piensa. Al fin y al cabo, no hablar claro por miedo a ofender a alguien es absurdo; SIEMPRE habrá alguien que se ofenda.
# septiembre 10, 2006
kane
no se, es un tema sobre el que he pensado mucho ultimamente, a mi parecer hay demasiado moderado, demasiado "no voy a decir nada que pueda ofender para caer bien a todos" y la verdad, todo resulta un poco apático y predecible, no hay nadie que se salte la norma, y además, creo que los más radicales se aprovechan mucho de estas circunstancias porque saben que los moderados nunca pasarán la línea.
no se si me explico :P
# septiembre 11, 2006
Fëarûth
# septiembre 11, 2006
kane
hoy en día ya nadie dice lo que piensa, dice lo que resulta correcto decir aunque por dentro necesite algo más, no se si termino de explicarme...
por supuesto, esto es generalizar, pero viendo los periódicos y los medios de comunicación, al final terminas sin ser capaz de distinguir la derecha de la izquierda.
# septiembre 11, 2006
CalheR
Pero claro, a lo que voy es a que eso no es ningún delito. Los límites de la libertad de expresión están en el Código Penal, no en la susceptibilidad de los liberales estos. Y quitar una obra de teatro por una cosa que dijo un actor es absurdo.
Por cierto, kane, estoy completamente de acuerdo contigo. Tanta correción política es, la mayoría de las veces, una lacra más que una virtud.
# septiembre 11, 2006
CalheR
Dice Antonio:
Respecto al tema Rubianes. Yo personalmente, como contribuyente, no estoy dispuesto a pagar con el dinero de mis contribuciones a alguien que me manda a tomar por culo. Si quiere representarlo en uno privado, pues muy bien, lo respeto, para eso existe el derecho a la libertad de expresión. Si, en un hipotético caso, yo me cagara en vuestra puta madre o os enviase a tomar por culo, pues, tal y como me habéis sugerido en post anteriores: tomaríais medidas. La libertad de expresión es un derecho que no se le debe negar a nadie, pero el respeto es otro derecho que tampoco se puede negar"
Tienes que entender que tú, personalmente, como contribuyente, no tienes derecho a decidir lo que todos, personalmente, como contribuyentes, pueden ir a ver a un teatro público. Ni tú, ni yo. Porque, si nos ponemos así, el que está en contra del aborto dirá que, como contribuyente, no está dispuesto a que en la Seguridad Social se practiquen abortos; el que esté en contra de los matrimonios gays dirá que, como contribuyente que es, no está dispuesto a que funcionarios públicos gasten su tiempo casando maricones; y así, un etcétera todo lo largo que quieras.
Porque contribuyentes somos todos, y como tales, todos tenemos los mismos derechos. Y el que unos contribuyentes se sientan ofendidos por lo que un señor, como persona, haya dicho, no es razón para que otros contribuyentes se queden sin poder ver lo que este señor, como artista, iba a ofrecer. Y diciendo esto vuelvo a recalcar, otra vez, que Rubianes se disculpó por lo que dijo.
El Estado, si va a subvencionar cultura, tiene que subvencionar todo tipo de cultura. Lo contrario será hacer distinciones. Y si el encargado de programar las obras teatrales en Madrid considera que Lorca eran todos debe representarse, pues que se represente. Para lo contrario dime que la obra en sí sea antidemocrática, haga apología del terrorismo o viole el Código Penal de alguna manera. En ese caso, y sólo en ese caso, te daré la razón. Pero si el motivo para quitar una obra del cartel es algo que, libremente, expresó uno de los actores de esa obra, te diré que no tienes razón. Por muy ofendido que te sientas.
Y es que (ya que nos ponemos a imaginar) si mañana a don Fede (por poner) se le ocurre montar una obra y resulta que la obra es buena, y la quieren poner en un teatro público, a mí me parecerá muy bien. Seguramente no vaya a verla, pero no voy a decir que no la representen, aunque don Fede haya llamado anormal a media España.
Y en cuanto a lo que dices del respeto: es muy bonito, pero no es así. El respeto es cuestión de educación, responde a la auto-censura que se imponga cada uno, pero no es el límite de la libertad de expresión, ni mucho menos. En caso de que lo fuera, no habría libertad de expresión. Rubianes tiene todo el derecho a cagarse en España como tú tienes todo el derecho a cagarte en Cataluña, como aquél periódico danés tenía todo el derecho a reíse de Mahoma, como yo tengo todo el derecho a reírme de Jesucristo, si me apetece. Y si te ofendo, no vengas a ver mi obra, no me invites a cenar a tu casa, no hables bien de mí por ahí. Ésas son las medidas que puedes tomar. Ésas son las que tomaría un demócrata.
Y si te parece que este país es un nido de libertinos y de sinvergüenzas, donde cualquiera puede decir lo que sea faltando al respeto de todo el mundo, pues sí, así es este país, qué le vamos a hacer. Son las molestias inherentes al hecho de vivir en un país libre. Unos tenemos que aguantar a Federico, otros tenéis que aguantar a Rubianes. A cambio, tienes todas las ventajas de vivir en un país libre. Ventajas que, claro está, no me voy a poner a enumerar (que ya se hace largo el comentario).
Si no te gusta el rollo este del país libre, pues siempre te puedes ir a vivir a Irán o a Arabia Saudí, que por allí los límites de la libertad de expresión van más por donde a tí te gusta.
# septiembre 11, 2006
Fëarûth
PD: claro está, si no queda más remedio, que se cague en lo que le dé la gana.
# septiembre 12, 2006
Antonio S.
"Si estas en una televisión autonómica o pública, o en un medio de comunicación de gran audiencia se debería moderar". Exactamente. Si leyeses con atención mis comentarios, verías que hice notar la diferencia entre hacer o decir algo en una institución pública y otra privada.
Por otra parte, a mi no me ha quedado claro si fue o no Gallardón el que censuró la obra, pero tengo entendido que no. Depende del medio que consultes. Yo dudo enormemente que Gallardón, que llegó al PP porque se confundió de carretera, haya censurado nada de ese estilo. Por lo tanto, creo yo, ha sido el propio Rubianes. Eso no es censura, eso es auotocensura. Y ahora quizás me digas: "pero es que se le amenazó, se le esto, se le lo otro..." Pues por esa regla de tres, que el PP o Ciutadans de Catalunya deje de hacer nada en Cataluya, porque ellos si que tienen ese tipo de censura. Lo mismo en el País Vasco. No lo censuraron, simplemente es un cobarde.
Pero te repito, te estoy hablando sin tener claro que pasó, porque en cada medio te cuentan una cosa. Me estoy basando en la suposición de que Rubianes se autocensurara por cobardía.
"Rubianes tiene todo el derecho a cagarse en España como tú tienes todo el derecho a cagarte en Cataluña, como aquél periódico danés tenía todo el derecho a reíse de Mahoma, como yo tengo todo el derecho a reírme de Jesucristo, si me apetece. [...] Ésas son las que tomaría un demócrata." Cierto, pero entonces en este blog no sois demócratas. ¿O te recuerdo que sugeristeis "tomar medidas" contra mí cuando la charla del 11-M subió de tono?. Que poco coherentes.
# septiembre 13, 2006
CalheR
Sobre tu primer párrafo nada que añadir. Dijiste que "no estabas dispuesto" a pagar y lo entendí así.
Sobre la diferencia entre lo público y lo privado, no, no te entiendo. Leyendo tu anterior comentario entiendo que a tí te parecería bien que Rubianes representara la obra en un teatro privado, no en uno público. Lo que Fearuth dice es que cuando alguien habla en un medio público, debería moderarse.
En el primer caso creo que me expliqué. Si la obra es buena y alguien había pensado que merecía la pena representarla en un teatro público, que se represente. Lo que diga o deje de decir su actor principal poco tiene que ver con la calidad de la obra.
En el segundo caso, es una recomendación. Como comprenderás, la libertad de expresión es la misma en TV3 que en Telecinco. Y que Rubianes se pasó lo he dicho dos o tres veces. Y que se disculpó, también. Y que, sea como fuere, cagarse en España en una televisión pública no es un delito, creo que ha quedado claro.
Y sobre Gallardón, como al parecer no lo sabemos, pues mejor no discutimos. Pero dime, ¿no hubo cierto sector de la derecha que presionó para que quitaran la obra? ¿O eso tampoco puede saberse? Pues ahí iba mi crítica. Que el ultraliberalismo madrileño tiene muy poco de liberalismo y mucho de nostalgia totalitaria.
# septiembre 13, 2006
Jota
Por otro lado, yo quizás sea menos democrático que Calher si considero que se deben tomar medidas cuando alguien deja de ser respetuoso con el interlocutor en sus comentarios para que esa persona deje de contaminar el diálogo fluido de los demás (que nadie se sienta aludido puesto que nadie ha llegado a traspasar esa línea todavía). Esas medidas van desde ignorar personalmente a esa persona que no aporta absoluitamente nada más que confrontación hasta medidas de cariz informático proporcionadas por este mismo blog. Pero eso sería ya una decisión entre todos los redactores de este blog. Es decir una decisión democrática. Resumiendo: pueden cagarse en lo que quieran y en quien quieran, pero de esta manera sólo conseguirán que su interlocutor se canse de ustedes y los considere poco aptos para mantener conversaciones serias y coherentes (véase Rubianes cuando echa los citados espumarajos).
Y es que, para las confontaciones en plan "guerra de medios" ya están los medios de comunicación nacionales. Que se saquen ellos los ojos.
# septiembre 13, 2006
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