Fecha:
Septiembre 11, 2006
Autor:
Jota
Tema:
Libros
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La guerra es ocupación más propia de bestias que de hombres. Así reza una frase de Luis Vives, con la que estoy completamente de acuerdo, pero que yo completaría diciendo “antes bien, las bestias nunca han iniciado guerras tan inútiles”. Las guerras son un residuo de nuestro instinto más animal, que no es otro que el de la violencia y la sangre para resolver conflictos e imponer opiniones. Sin embargo las razones para el enfrentamiento entre animales está más o menos justificado: comida, reproducción, dominio. No obstante, son pocos los animales que, siendo de la misma especie y enfrentándose por el dominio de un territorio o unas hembras, maten a su adversario. Sin embargo nosotros, con toda nuestra evolución no tenemos inconveniencia en matar sin despeinarnos a nuestros semejantes por la raza, el poder o el dinero. Y son las palabras crudas y ofensivas, y tras ellas las descalificaciones las que terminan ahogando el diálogo y dando paso a la fuerza bruta.Las hormigas verdes pensaban que nada iguala al verde, y menos que nada el azul. Las hormigas azules afirmaban que el azul no tiene igual, y que el verde no se le puede ni comparar, Y así desaparecieron de la tierra las hormigas azules y las hormigas verdes, víctimas de unas palabras que, pese a su apariencia inofensiva, pueden matar a quienes hacen mal uso de ellas.Ya saben lo que dice el proverbio, “uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios”. La vida puede ser maravillosa. No la ensuciemos con palabras malsonantes e hirientes que no llevan a ningún sitio.
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